-Hablare directamente- dijo la mujer. -Necesito que encuentre a mi hija-
Henry medito un segundo, saco un cigarrillo, pero no lo encendió solamente lo sostuvo entre sus dedos.
-Su hija a desaparecido. ¿Cuando sucedió?
-Ayer, desde ayer que no se nada- la mujer no parecía estar triste, ni afectada por lo sucedido.
Henry busco algún signo de preocupación en su rostro, pero no había nada. Por algún momento dudo de sus intenciones, pero el inquieto movimiento de sus manos, demostraba la falta de serenidad que no se veía en su rostro.
-¿Y su marido?¿Ha dicho algo al respecto?
-No mi marido se encuentra trabajando en una investigación al otro lado del país, es antropólogo de la Universidad. Si el se enterara de esto no se que sucedería. Por que esto paso en un momento así, en un momento que el se encuentra lejos de casa- A cada palabra la mujer iba perdiendo su serenidad, estaba preocupada y ahora su rostro no lo podía negar.
-¿Habían tenido alguna pelea con su hija?¿O alguna otra razón por la que ella se machara?
-No solo no regreso. Y la policía no ha sido de ninguna ayuda- Cada vez había mas inseguridad en su voz, parecía como si todo este momento hubiera contenido su dolor, y este ahora solo quiere escapar.
-¿Me permitiría una foto de su hija?¿Y si es posible revisar su cuarto?
-Oh, lo siento aquí tiene una foto. Y por el cuarto no hay ningún problema- la mujer ya no pudo contenerse y una lágrima se deslizo por su mejilla.
Observe la foto, pues era una joven hermosa, debe ser igual a su madre de joven, pues el parecido era impresionante. Mire el reverso, Alice Diflorith, su nombre y la fecha de la foto se encontraba hay era una foto reciente. En la fotografía se podía observar a Alice sonreír, tras ella se encontraba una colección de libros, podría presumir que fue tomada en la biblioteca de la casa. La mujer me lo confirmo era el despacho de su marido, le pregunte si podría hechar un vistazo, pero me dijo que su marido lo cierra bajo llave cuando se va de viaje.
Me guió a la habitación de Alice que se encontraba en la segunda planta, la habitacion estaba bastante ordenada, nada parecía fuera de lugar, su ropa estaba ahí así que lo mas probable no se haya escapado, tampoco he oído sobre desapariciones de muchachas así que podemos descartar a los desequilibrados mentales, y la falta de un pedido de rescate desacredita un secuestro, solo no regreso a casa y nadie sabe donde esta. Observe con tranquilidad buscando algún indicio, algo que no corresponda. Todo iba con calma, hasta que se escucho el sonido de algún jarrón impactandose contra el suelo. Pregunte si había alguien mas en la casa, ella negó con la cabeza, me maldige por no haber traído mi arma, así que improvise una con un viejo candelabro que encontré a mano me arme de valor, y baje las escaleras. En la primera planta no había nada, solo un jarrón hecho trizas, llame a mi anfitriona asegurándole que no había peligro, después de registrar la primera planta solo descubrimos que el supuesto despacho estaba abierto y la cerradura no había sido forzado, pregunte si faltaba algo, pero la pobre mujer no sabia. Busque con mas atención solo pude notar que un libro estaba fuera de lugar, es mas había sido retirado hace poco, pregunte si sabia de que libro se trataba, pero lo desconocía. Espera un momento, me dije, la fotografía tiene de fondo esa estantería, eso era el nombre del libro era Durwish. Ya no tenia nada mas que hacer en ese lugar, a mi anfitriona le recomendé que llamara a la policía y que no mencionara mi el hecho de que estuve aquí, la policía me llamaría a declarar y eso haría retrasar la búsqueda de su hija.
El hombre una vez fuera de la casa, por fin encendió el cigarrillo, acomodo su sombrero. Por ahora no tenia pista alguna sobre el paradero de Alice, pero alguien había estado en su casa, alguien lo suficiente torpe para dejar caer un jarrón. No aquel hombre no fue torpe, tenia prisa y además no había señales de haber forzado su entrada a la casa, el sabia lo que buscaba, y esto solo sucedió al siguiente día en que Alice desapareció. Termino su cigrrilo, ahora Henry tenia una pista y esa pista era el libro llamado Durwish, por alguna razón el pensó que este no seria el simple caso de una muchacha desaparecida.
Henry medito un segundo, saco un cigarrillo, pero no lo encendió solamente lo sostuvo entre sus dedos.
-Su hija a desaparecido. ¿Cuando sucedió?
-Ayer, desde ayer que no se nada- la mujer no parecía estar triste, ni afectada por lo sucedido.
Henry busco algún signo de preocupación en su rostro, pero no había nada. Por algún momento dudo de sus intenciones, pero el inquieto movimiento de sus manos, demostraba la falta de serenidad que no se veía en su rostro.
-¿Y su marido?¿Ha dicho algo al respecto?
-No mi marido se encuentra trabajando en una investigación al otro lado del país, es antropólogo de la Universidad. Si el se enterara de esto no se que sucedería. Por que esto paso en un momento así, en un momento que el se encuentra lejos de casa- A cada palabra la mujer iba perdiendo su serenidad, estaba preocupada y ahora su rostro no lo podía negar.
-¿Habían tenido alguna pelea con su hija?¿O alguna otra razón por la que ella se machara?
-No solo no regreso. Y la policía no ha sido de ninguna ayuda- Cada vez había mas inseguridad en su voz, parecía como si todo este momento hubiera contenido su dolor, y este ahora solo quiere escapar.
-¿Me permitiría una foto de su hija?¿Y si es posible revisar su cuarto?
-Oh, lo siento aquí tiene una foto. Y por el cuarto no hay ningún problema- la mujer ya no pudo contenerse y una lágrima se deslizo por su mejilla.
Observe la foto, pues era una joven hermosa, debe ser igual a su madre de joven, pues el parecido era impresionante. Mire el reverso, Alice Diflorith, su nombre y la fecha de la foto se encontraba hay era una foto reciente. En la fotografía se podía observar a Alice sonreír, tras ella se encontraba una colección de libros, podría presumir que fue tomada en la biblioteca de la casa. La mujer me lo confirmo era el despacho de su marido, le pregunte si podría hechar un vistazo, pero me dijo que su marido lo cierra bajo llave cuando se va de viaje.
Me guió a la habitación de Alice que se encontraba en la segunda planta, la habitacion estaba bastante ordenada, nada parecía fuera de lugar, su ropa estaba ahí así que lo mas probable no se haya escapado, tampoco he oído sobre desapariciones de muchachas así que podemos descartar a los desequilibrados mentales, y la falta de un pedido de rescate desacredita un secuestro, solo no regreso a casa y nadie sabe donde esta. Observe con tranquilidad buscando algún indicio, algo que no corresponda. Todo iba con calma, hasta que se escucho el sonido de algún jarrón impactandose contra el suelo. Pregunte si había alguien mas en la casa, ella negó con la cabeza, me maldige por no haber traído mi arma, así que improvise una con un viejo candelabro que encontré a mano me arme de valor, y baje las escaleras. En la primera planta no había nada, solo un jarrón hecho trizas, llame a mi anfitriona asegurándole que no había peligro, después de registrar la primera planta solo descubrimos que el supuesto despacho estaba abierto y la cerradura no había sido forzado, pregunte si faltaba algo, pero la pobre mujer no sabia. Busque con mas atención solo pude notar que un libro estaba fuera de lugar, es mas había sido retirado hace poco, pregunte si sabia de que libro se trataba, pero lo desconocía. Espera un momento, me dije, la fotografía tiene de fondo esa estantería, eso era el nombre del libro era Durwish. Ya no tenia nada mas que hacer en ese lugar, a mi anfitriona le recomendé que llamara a la policía y que no mencionara mi el hecho de que estuve aquí, la policía me llamaría a declarar y eso haría retrasar la búsqueda de su hija.
El hombre una vez fuera de la casa, por fin encendió el cigarrillo, acomodo su sombrero. Por ahora no tenia pista alguna sobre el paradero de Alice, pero alguien había estado en su casa, alguien lo suficiente torpe para dejar caer un jarrón. No aquel hombre no fue torpe, tenia prisa y además no había señales de haber forzado su entrada a la casa, el sabia lo que buscaba, y esto solo sucedió al siguiente día en que Alice desapareció. Termino su cigrrilo, ahora Henry tenia una pista y esa pista era el libro llamado Durwish, por alguna razón el pensó que este no seria el simple caso de una muchacha desaparecida.
Continuara... en El Secreto Durwish